lunes, 13 de junio de 2005

El Cuarto Viaje de José Nogués

MANUAL DEL TIEMPO COMO UN TESORO

Dios concede sus dones a muy pocos, el diablo a todos. Es por eso que somos más destructivos que creadores. Muy pocos pueden iniciar un cuento con una frase genial, un lienzo con un brochazo maestro; pero todos podemos escribir, pintar, dibujar. La verdadera creación es la vida. De la misma forma que los armenios no fueron helenizados y no es que sean malos, es que son feos, así, según Stephen Baxter, a la hora de poder reedificar-rediseñar nuestro propio cuerpo puede que los ideales de la belleza griega no nos alcancen. En su novela, cuando nos creamos a nosotros mismos, cuyo título que dio el autor fue LAS NAVES DEL TIEMPO, una escisión de la humanidad decide ser dueña de su propio destino genético mientras que otra se abandona al azar, y entonces deciden convertirse en monstruos.¿ Esa es la idea de la perfección? ¿Es una metáfora de en qué nos estamos corvintiendo éticamente? Leía esa novela en un lugar que sólo era piedras y serpientes y formaba mi crítica, el lugar era piedras y serpientes y sólo servía para hacer la crítica de una novela. Seguí con la crítica, seguí con ella hasta que alguién vino a mí y me dio la solución...Era una serpiente...(Mientras escribo estas líneas en el cyber acaban de poner CARMINA BURANA, qué fuerte):
--Yo creo que estramos sujetos a atavismos muy primitivos y descontentos con nuestra naturaleza animal, es cierto que nos hemos desarrollado intelectualmente ¿Y qué? Lo que añoramos es la fuerza de un toro, la agilidad de un mono, la velocidad del jaguar...queremos la vista del águila y el olfato del perro... y cómo mucho sólo alcanzamos a reír de ancianos como las hienas...jijijijijijijijijijijijijijijijijijijijiji. Toma este libro, justificará el título de tu cuento.
--Gracias--contesté despertándome.

JOSÉ NOGUÉS

Publicado por jjfiesta @ 18:06 | 0 Comentarios | Enviar

Nuevos Viajes de José Nogués

LA MARAVILLA DEL MAR MUERTO

Sentado en la postura de la flor de loto, el superhombre se disponía a enseñarme los secretos del autocontrol corporal. En el marco incomparable del mar muerto, la lejana tierra de judá con sus olores secos y salinos, me sentía misteriosamente capaz de cualquier cosa y digno de la mejor de la revelaciones. El yogy, desnudo por completo a excepción de un turbante amarillo sobre su cabeza, hacía crecer o decrecer los pelos de sus piernas moviéndolos como serpientes.
--Tu cuerpo te obedece en todo--me dijo--, pero pocos lo saben.
Después el hombre envejeció veinte años ordenando a sus células que lo hicieran, después se convirtió en un niño.
--¿Esta visión es una especie de metáfora?--pregunté a Dios.
Como respuesta el mar muerto se secó completamente y en su centro apareció un giagantesco monolito de color negro, tenía extraños jeroglíficos grabados.
--Son el genoma humano--me explicó el yogy--, lo que sucede es que no es humano...
Los soldados hebreos acordonaban la zona con celeridad pero no podían vernos porque éramos fantasmas del astral viajando al futuro. Los militares cargaron el monolito en un camión arrancándolo del lecho seco del mar con grandes gruas.
--¿Pensabas que la guerra era por el agua?
--Sí--contesté al maestro.
--No te faltaba razón. El agua siempre esconde de dónde somos. Si somos agua es porque en el agua estamos, aunque con menos densidad la atmósfera es un elemento acuoso.
Una gran sombra lo cubrió todo, un gigantesco platillo volante nos quitó el ardiente sol sobre nuestras cabezas.
--Ellos nos trajeron--dijo el yogy--, ellos nos llevarán.
Cuando salí del trance supe que en el fondo del mar muerto se encontrará la clave del ADN, sabremos que somos un experimento de otra galaxia, un conjunto de células creadas para poder sobrevivir en un medio increiblemente hostil como la tierra, increiblemente hostil este medio para nuestros creadores acostumbrados a una gravedad de un millón de toneladas y a vientos de ardiente etanol a más de cien mil grados. Aquí no hubieran sobrevividos de no habernos creado y de no habernos más tarde abducido en sus naves...¿Y para qué...? La vida en la Tierra no es más que el producto de la curiosidad por este planeta de una civilización superdesarrollada.

Publicado por jjfiesta @ 17:58 | 0 Comentarios | Enviar

sábado, 04 de junio de 2005

Los Viajes de José Nogués.

LA VISIÓN DEL EDIFICIO CONOCIMIENTO

Me encontraba en el aparcamiento de un inmenso edificio de una ciudad muy parecida a Nueva York, pero debía ser Los Ángeles Y es que ya conocía el aire con sabor a polvo seco del desierto de otras visiones. Tuve miedo de que se tratase otra vez de una visión de guerra pero una presencia me tranquilizaba, un ser magníficamente bondadosos e invisible se encontraba a mi lado y me hacía sentir que no había ninguna razón para tener miedo.
--Fíjate en este gráfico--me dijo:
Datos que no sabemos sobre la primera guerra mundial.
Datos que no sabemos sobre la segunda guerra mundial.
La fórmula de la invisibilidad.
La ingeniería del motor de agua.
Un croquis de la máquina del tiempo.
Una mujer increíblemente bella, con ojos llenos de luz luciferina y una ajustada camiseta con los datos--falsos--de la máquina del tiempo, pretendía que me apartara de la pizarra donde yo trataba de memorizar detalles de esos inventos para traérselos a la humanidad cuando saliese de mi trance. Sin duda aquella mujer pertenecía al mal, a la oscuridad y a la magia y había sido enviada por el Maligno para dificultar mi trabajo.
--Todos estos inventos ya existen--me dijo la mujer--.Este no es uno de tus trances en los que viajas al futuro, bienvenido al edificio CONOCIMIENTO.
Con la cabeza señaló un calendario de 1998, estábamos en junio. ¿Y si todos los inventos que deseamos que existieran ya estuvieran en manos de una élite?
--No es un mal argumento--me comentó la presencia benéfica que era un Angel después de haber leído mis pensamientos--¿Pero estás seguro que era aquí?
Todo estaba en ruinas o más bien era todo puro armazón, a fuera sin embargo el edificio presentaba un aspecto soberbio y brillante. Era todo fachada. Era un inmenso rascacielos absolutamente huero, era un gigante con los pies de barro.
--Es un edificio-señuelo, existirán.
Comprendí que el ángel intentaba distraerme con las visiones del futuro de mis reflexiones del presente, no podía quitarme de la cabeza la imagen de esa mujer que era el diablo y que me habló de edificio CONOCIMIENTO. Me recordaba demasiado al jardín con los frutos del bien y del mal. Entonces supe que Dios es un artista pero el diablo es un científico y que debía llevar ese mensaje a la tierra, después tuve la poderosísima intuición de que en la primera y en la segunda guerra mundial se descubrieron asombrosas armas todavía no experimentadas unas y mantenidas en secreto otras, la fórmula de la invisibilidad por ejemplo.
Volví a caer en trance y supe que mi viaje ya llegaba a su fin, la voz del ángel volvió a sonar dentro de mi cabeza.
--No soy un ángel, soy la demostración de que funciona la fórmula de la invisibilidad. Confías en mí por la droga que respiras sin darte cuenta. No necesito leerte el pensamiento porque eres previsible. Si supieras algo de coches hubieras visto que el motor de agua es prácticamente idéntico al que funciona con gasolina. En cuanto a la máquina del tiempo, por su propia definición, si llegara a inventarse alguna vez, ya existe.

Los increíbles viajes de José Nogués, de José Nogués.
Los increíbles viajes de José Nogués se publicará en enero del 2007. Visite www.ocioenvalladolid.com

Publicado por jjfiesta @ 21:42 | 2 Comentarios | Enviar

Los Viajes de José Nogués.

LOS INCREIBLES VIAJES DE JOSÉ NOGUÉS, PRESENTA:

EL DÍA DEL CULO


Había llegado a esa extraña ciudad seducido por la música de charanga festiva y olor de la feria. Me habían comentado que esa gente era un poco adusta y sencilla pero sin encono y también algo hoscos, rígidos, secos y desabridos pero con un enorme corazón. Una persona de la calle los definiría simplemente como gente buena y antipática, todos sabemos que los perros que ladran no muerden. Y que se puede ser muy malo y muy simpático como las negras crónicas definen a Belial. En fin, que me advirtieron sobre todo que debía de ser muy respetuoso con las tradiciones de esos paisanos, y que hiciera lo que era debido e indicado en cada momento sin darme a dilación.

Heme allí todo feliz y gozoso a las puertas de esa ciudad en cuya entrada había carruseles y caravanas y un sinfín de atracciones para la chiquillería, carpas de circo, bailes y casetas y un camino alfombrado de flores para la autoridad y el famoseo; cuando cual sería mi sorpresa al avistar sobre mi digna testa una inmensa pancarta en que podía leerse DÍA DEL CULO... Atónito e impresionado reparé entonces en que todos los presentes, niños, ancianos, mujeres y varones, iban desnudos de cintura para abajo, llevando puestas sobre sí sólo las camisolas o las pañoletas típicas de tan extraño país. Una gran mesa de gente extensa con el culo al aire. En ese momento opté por hacer lo mismo que aquellos respetables ciudadanos que se divertían desnudos de cintura para abajo con la mayor naturalidad del mundo y me liberé de calzoncillos y pantalones colgándolos en una bolsa de una rama de un árbol, de esta guisa me dirigí a entretenerme con una atracción que consistía en hacer estallar globos con un dardo y fue entonces como sentí como si un millón de miradas se clavasen en mí cuál los dardos de la feria. En ese momento todo había cambiado, a mi alrededor los festivos ciudadanos se hallaban decorosamente vestidos y un policía se acercaba a mí blandiendo una cachiporra amenazante.

--Agente, es el día del culo...es el día del culo...--me defendí.

Todos se reían a mi alrededor señalándome con el dedo, era como una de esas pesadillas en la que sueñas que estás desnudo y todo el mundo se ríe de ti.

--Es el día del culo...es el día del culo...

Cuando volví del trance comprendí que la moraleja de esta historia es que siempre debemos hacer lo correcto y cumplir sólo las normas que sean justas y cabales aunque todos los demás se hayan vuelto locos y hagan disparates...

Publicado por jjfiesta @ 21:09 | 0 Comentarios | Enviar