LA VISIÓN DEL EDIFICIO CONOCIMIENTO
Me encontraba en el aparcamiento de un inmenso edificio de una ciudad muy parecida a Nueva York, pero debía ser Los Ángeles Y es que ya conocía el aire con sabor a polvo seco del desierto de otras visiones. Tuve miedo de que se tratase otra vez de una visión de guerra pero una presencia me tranquilizaba, un ser magníficamente bondadosos e invisible se encontraba a mi lado y me hacía sentir que no había ninguna razón para tener miedo.
--Fíjate en este gráfico--me dijo:
Datos que no sabemos sobre la primera guerra mundial.
Datos que no sabemos sobre la segunda guerra mundial.
La fórmula de la invisibilidad.
La ingeniería del motor de agua.
Un croquis de la máquina del tiempo.
Una mujer increíblemente bella, con ojos llenos de luz luciferina y una ajustada camiseta con los datos--falsos--de la máquina del tiempo, pretendía que me apartara de la pizarra donde yo trataba de memorizar detalles de esos inventos para traérselos a la humanidad cuando saliese de mi trance. Sin duda aquella mujer pertenecía al mal, a la oscuridad y a la magia y había sido enviada por el Maligno para dificultar mi trabajo.
--Todos estos inventos ya existen--me dijo la mujer--.Este no es uno de tus trances en los que viajas al futuro, bienvenido al edificio CONOCIMIENTO.
Con la cabeza señaló un calendario de 1998, estábamos en junio. ¿Y si todos los inventos que deseamos que existieran ya estuvieran en manos de una élite?
--No es un mal argumento--me comentó la presencia benéfica que era un Angel después de haber leído mis pensamientos--¿Pero estás seguro que era aquí?
Todo estaba en ruinas o más bien era todo puro armazón, a fuera sin embargo el edificio presentaba un aspecto soberbio y brillante. Era todo fachada. Era un inmenso rascacielos absolutamente huero, era un gigante con los pies de barro.
--Es un edificio-señuelo, existirán.
Comprendí que el ángel intentaba distraerme con las visiones del futuro de mis reflexiones del presente, no podía quitarme de la cabeza la imagen de esa mujer que era el diablo y que me habló de edificio CONOCIMIENTO. Me recordaba demasiado al jardín con los frutos del bien y del mal. Entonces supe que Dios es un artista pero el diablo es un científico y que debía llevar ese mensaje a la tierra, después tuve la poderosísima intuición de que en la primera y en la segunda guerra mundial se descubrieron asombrosas armas todavía no experimentadas unas y mantenidas en secreto otras, la fórmula de la invisibilidad por ejemplo.
Volví a caer en trance y supe que mi viaje ya llegaba a su fin, la voz del ángel volvió a sonar dentro de mi cabeza.
--No soy un ángel, soy la demostración de que funciona la fórmula de la invisibilidad. Confías en mí por la droga que respiras sin darte cuenta. No necesito leerte el pensamiento porque eres previsible. Si supieras algo de coches hubieras visto que el motor de agua es prácticamente idéntico al que funciona con gasolina. En cuanto a la máquina del tiempo, por su propia definición, si llegara a inventarse alguna vez, ya existe.
Los increíbles viajes de José Nogués, de José Nogués.
Los increíbles viajes de José Nogués se publicará en enero del 2007. Visite www.ocioenvalladolid.com