MANUAL DEL TIEMPO COMO UN TESORO
Dios concede sus dones a muy pocos, el diablo a todos. Es por eso que somos más destructivos que creadores. Muy pocos pueden iniciar un cuento con una frase genial, un lienzo con un brochazo maestro; pero todos podemos escribir, pintar, dibujar. La verdadera creación es la vida. De la misma forma que los armenios no fueron helenizados y no es que sean malos, es que son feos, así, según Stephen Baxter, a la hora de poder reedificar-rediseñar nuestro propio cuerpo puede que los ideales de la belleza griega no nos alcancen. En su novela, cuando nos creamos a nosotros mismos, cuyo título que dio el autor fue LAS NAVES DEL TIEMPO, una escisión de la humanidad decide ser dueña de su propio destino genético mientras que otra se abandona al azar, y entonces deciden convertirse en monstruos.¿ Esa es la idea de la perfección? ¿Es una metáfora de en qué nos estamos corvintiendo éticamente? Leía esa novela en un lugar que sólo era piedras y serpientes y formaba mi crítica, el lugar era piedras y serpientes y sólo servía para hacer la crítica de una novela. Seguí con la crítica, seguí con ella hasta que alguién vino a mí y me dio la solución...Era una serpiente...(Mientras escribo estas líneas en el cyber acaban de poner CARMINA BURANA, qué fuerte):
--Yo creo que estramos sujetos a atavismos muy primitivos y descontentos con nuestra naturaleza animal, es cierto que nos hemos desarrollado intelectualmente ¿Y qué? Lo que añoramos es la fuerza de un toro, la agilidad de un mono, la velocidad del jaguar...queremos la vista del águila y el olfato del perro... y cómo mucho sólo alcanzamos a reír de ancianos como las hienas...jijijijijijijijijijijijijijijijijijijijiji. Toma este libro, justificará el título de tu cuento.
--Gracias--contesté despertándome.
JOSÉ NOGUÉS